CrUcE dE v!DaS

lunes, enero 24, 2005

Guayaquil unido por un ¡Basta!

"En nombre de América, os ruego compañeros, no dejar escapar tan favorable ocasión de hacerle un gran servicio lanzando ahora mismo la Provincia de Guayaquil a la Revolución".
León de Febres-Cordero, 5 de octubre de 1820.
Guayaquil ha sido cuna de grandes hombres, que lideraron en su momento el cambio de la ciudad y del país entero. Hombres que muchas veces armados únicamente con su voz dieron un golpe de timón a los destinos del país. Tenemos, como guayaquileños, el privilegio de haber sido el origen de las corridas independentistas de nuestro país. Fue aquí en Guayaquil donde nació el cambio, y lo mejor de todo, es que ese 9 de octubre de 1820 no se derramó ni una sola gota de sangre.
Años más tarde, agobiada de los continuos abusos del poder, vino la revolución marcista (1845), en contra de los desatinos del Gobierno de Juan José Flores. ¿Dónde tuvo su declaración, con renuncia de presidente incluída, la revolución liberal? Sí, aquí en Guayaquil.
El verdadero guayaquileño, nato y de corazón, no se rinde, no se deja vencer. Solicita, pide, y si no le cumplen, reclama. Y si no le siguen cumpliendo, sigue reclamando. Pues la hora nos llegó, amigos, conciudadanos. La hora de que no nos sigan viendo la cara ha llegado.
Hemos visto acuerdo tras acuerdo, sesiones solemnes, papeleos y demás, incumplidos y vejados por el centralismo que pesa sobre nuestra libertad de hacer. ¿Está mal hacer convenios con el IESS para mejorar la atención de salud? ¿Estaría mal retener parte de los impuestos para invertirlos en más obras? ¿Está mal que Guayaquil se preocupe por mejorar por sí mismo?
Rotundamente NO. Hace aproximadamente 7 años nos manifestamos a favor de una autonomía provincial, para que se pueda revertir más dinero del generado propiamente a favor de la misma provincia. ¿Se nos hizo caso? ¿Se ha respetado nuestro derecho? El gobierno –sea cual fuere-, ha pisado y mermado el derecho legítimo de un pueblo a progresar por sí mismo. A pensar en días mejores para los suyos. A mejorar, y por ende, mejorar el país. Pero… ¿cómo llegar a la meta si es que alguien nos está agarrando la camiseta?
Y no, la idea no es el separatismo. La idea es que bajo un régimen autónomo nos daremos cuenta en realidad que los guayaquileños estamos para cosas grandes, para mejorar en gran medida el país. Y así todas las provincias del país. Sin excepción. Galápagos se manejaría autónomamente y así mejorar las condiciones turísticas y ecológicas de las islas. Azuay crecería geométricamente gracias a todo el empuje que tiene su gente, y así, podemos seguir enumerando ejemplos, todos a favor. Porque todas las provincias del Ecuador son ricas.
Por eso esta protesta. Porque los guayaquileños hemos aguantado demasiado la actitud de los gobiernos de turno, de marginar y dejar a un lado las buenas ideas. De evitar mejores días para los guayaquileños. Insisto, el empuje y tenacidad del guayaquileño es grande. El guayaquileño está para cosas grandes.
Este 26 de enero, si quieres marchar, marcha. Si prefieres quedarte en casa, hazlo. Pero, si vas a marchar, hazlo pensando en tu ciudad, no porque te cae bien el PSC o Jaime Nebot. No lo hagas por eso. Si vas a marchar, que sea pensando en mejores días para tí y tu familia. Exíjamos al gobierno, al que tenemos que destaparle los oídos gritándole en ellos. Hagámoslo por nosotros, guayaquileños.
Hagámoslo por nuestra ciudad. Hagámoslo por nuestro país.
Participantes:
P.D. Únete tu también a la protesta.
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